Ipnosi Benemegliana
Home > Campos de aplicación > La depresión y las somatizaciones

LA DEPRESIÓN Y LAS SOMATIZACIONES

Las expectativas naturales que todo individuo tiene, si son repetidamente frustradas, determinan una natural reacción de rabia y de resentimiento contra sí mismo o contra las personas que lo rodean. Tales rencores muchas veces no vienen expresados sino interiorizados y reprimidos, convirtiéndose en causa de depresión y somatizaciones.

La depresión por tanto concierne sentimientos de rabia y rencores surgidos en el interior por sentimientos de culpa; el individuo se acusa a sí mismo de no haber podido controlar mejor las relaciones con las personas significativas de su vida, con los propios sueños y deseos. Nos preguntamos por qué motivo la persona manifiesta en un modo tan dañoso como la depresión o las somatizaciones una expresión de rabia.

Es necesario conocer la psicodinámica de la depresión, por muchos considerada el peor desorden que le pueda ocurrir al ser humano. La base de la dinámica depresiva está en el fenómeno definido “emulación del mito parental”. Lo que significa que un individuo es llevado instintivamente a temer tener en sí los mismos defectos y vicios del comportamiento que atribuye al padre del mismo sexo y al mismo tiempo teme que las personas significativas que encuentra en la vida puedan tener los mismos defectos y vicios del comportamiento atribuidos al padre del sexo opuesto al suyo. En el primer caso manifestará depresión, en el segundo caso somatizaciones.

El miedo de la emulación del mito parental lleva al individuo a adoptar una máscara en la búsqueda por esconder y corregir tales defectos. La actuación de este mecanismo de defensa puede resultar imperfecta y llevar al individuo a errores del comportamiento en los cuales toma cuerpo el conflicto entre la instancia lógica y la instancia emotiva. En otras palabras el individuo inicia una guerra consigo mismo tan fuerte que por motivos de autoprotección resulta necesario activar un sistema para anestesiar la rabia y los rencores hacia sí mismo. Tal anestesia es la depresión.

Paradójicamente, entre más el individuo esté deprimido será menos la rabia que sentirá hacia sí mismo, más se somatiza y menos rabia siente hacia los demás. Cuando, en cambio, se reducen la depresión y las somatizaciones el individuo tiende a actos de autolesionismo y de agresividad que representan el momento en el cual el efecto anestésico de la depresión y de las somatizaciones disminuye, y con él los frenos inhibidores.

Es posible curar este estado de grave malestar a través de la remoción de las causas “históricas”, es decir, de aquello que realmente ha dado origen al problema. El individuo es llevado muchas veces en tales casos, también por influencias de tipo socio-cultural, a activar una prescripción del síntoma, o bien la proclamación del estado de enfermedad. El paso sucesivo con frecuencia es la asunción de medicinas antidepresivas. Una oportuna restructuración personal permite remontar en el menor tiempo posible a los antecedentes, es decir a las causas más significativas responsables del conflicto parental.

 


Para solicitar informaciones completar el formulario
o llamar el número (+34) 622 87.17.76


INFORMACIONES

Nombre*

Apellidos*

Email*

Teléfono*

Ciudad*

Profesión

Mensaje

Declaro de haber leído la política de privacidad y doy mi consentimiento para el uso de mis datos personales.